Hoy tenemos como invitada a una mujer excepcional, sensible, valiente y supremamente dulce. Ella es Claudia Lorena Rodríguez Torres, quien hace parte del equipo Capital desde febrero del 2024 y está a cargo de la visualización del material audiovisual análogo contenido en formatos antiguos, en el marco de un convenio entre el canal y el Archivo de Bogotá.

Claudia tiene 31 años, estudió Diseño de calzado y marroquinería en el SENA y también Dirección y Producción de Medios Audiovisuales en la CUN. Es “orgullosamente bogotana con raíces antioqueñas”, su mayor tesoro es su familia, su gran cómplice es su novio y sus hobbies son la fotografía y conocer pueblos.
Asegura que el apoyo de su familia, conformada por su padre Juan Manuel, su mamá Inés y sus hermanos Diana Carolina y Juan Camilo, ha sido crucial para enfrentar los retos que la vida le ha puesto a lo largo de los años, especialmente el Síndrome de Crouzon, condición por la que fue víctima de bulling en su infancia, pero que también la llevó a convertirse en una persona fuerte y decidida.

Sin embargo, este trastorno genético poco común que causa la fusión prematura de los huesos del cráneo y de la cara, que la llevó al quirófano para intervenciones prolongadas y delicadas y donde aún tiene una cita más pendiente, no ha definido su vida ni su cotidianidad.
Sus días transcurren en el trabajo que adelanta en Capital, donde está a cargo de la visualización de más de 25 mil piezas audiovisuales contenidas en cintas de betacam, VHS, CD, DVD y otros formatos ya en desuso, en las que busca y clasifica material valioso para el patrimonio audiovisual de la ciudad, especialmente en temas como derechos humanos y la misma Bogotá como protagonista, que será entregado al Archivo de Bogotá.

Este trabajo lo alterna con su otra pasión, una heredada de sus abuelos paternos Manuel e Inés, quienes se dedicaron, junto a otros miembros de la familia, a la fabricación de calzado.
De esa familia zapatera, que se involucraba desde el molde hasta el producto final, heredó el gusto por este arte en el que inició como auxiliar de diseño y ahora es una experta en toda la etapa de producción, iniciando por la compra de insumos y pasando por el diseño, especialmente para calzado femenino. “Mi abuela, además, cosía y eso también lo heredé, creando con ellos un lazo especial”, asegura Claudia.

El resto del tiempo lo divide entre su familia, incluidos tíos, primos y su sobrina Julieta, que con dos años y medio es su gran adoración, en un plan muy tradicional: fabricar cometas gigantes y volarlas en los parques de Bogotá o pedalear en la ciclovía. Y con su novio Johan, con quien lleva nueve años y con el que le encanta armar parche perruno junto a Maya, Laika y Teo, las mascotas compartidas.
Se conocieron mientras adelantaban estudios en fotografía publicitaria, así que siempre que pueden contratan una modelo y se toman como escenario el conocido Distrito Grafiti, lugar en el que los artistas pintan en superficies disponibles y autorizadas y donde Claudia y Johan pueden captar con sus lentes la esencia urbana de la Bogotá que ella tanto ama y la enorgullece.


Felicitaciones por tanta fuerza y poder guerrero mi amada hija, sigue creciendo de la mano de nuestro padre creador. Te amo
Sigue adelante con orgullo, que el universo y la vida te tienen muchas más bellas sorpresas, hija te respeto, te admiro y te amo con todo mi corazón.
Ella es mi sobrina,,, por quien tengo un amor inmenso,, y quien es el gran ejemplo a seguir ,, desde muy pequeña demostró su fuerza y valentía,,, al pasar del tiempo demostraba su tesón y siempre se ha destacado por ser la mejor en todo lo que se propone, ,,te amo mi Lory,,,
Muchas gracias por este artículo tan bonito 🤗