Recibir regalos, favores o beneficios está prohibido para quienes servimos al sector público. Conoce por qué esta regla protege la transparencia y fortalece la confianza ciudadana. ¡Te contamos!

En nuestro Canal seguimos reafirmando nuestro compromiso con la transparencia, la integridad y el buen servicio a la ciudadanía. Por eso es fundamental recordar que, como servidoras, servidores y contratistas del sector público, está totalmente prohibido solicitar o recibir regalos, dádivas, favores o cualquier beneficio personal relacionado con el ejercicio de nuestras funciones.
Aceptar un obsequio, aunque parezca pequeño o “inofensivo”, puede comprometer la imparcialidad, generar conflictos de interés y afectar la confianza de la ciudadanía en nuestra gestión.
La normativa nacional es clara: el ofrecimiento, solicitud o aceptación de dádivas puede constituir un acto de soborno y dar lugar a investigaciones disciplinarias, fiscales o incluso penales.
¿Qué se considera una dádiva o beneficio indebido?
Se entiende por dádiva cualquier objeto, favor o beneficio entregado con la intención, explícita o implícita, de influir en una decisión o actuación institucional.
Esto incluye, entre otros:
- Regalos de cualquier tipo (detalles, mercancía, objetos promocionales, bebidas, alimentos, etc.).
- Invitaciones a almuerzos, eventos, viajes o actividades pagadas por terceros.
- Dinero, descuentos no autorizados, bonificaciones o “atenciones especiales”.
- Cualquier beneficio ofrecido a ti, tu familia o a terceros cercanos.
¿Qué dice la Política Integral de Transparencia y Antisoborno?
Nuestra política institucional establece la prohibición absoluta de prácticas de soborno, así como la obligación de reportar cualquier intento de ofrecer regalos o beneficios indebidos. Además, la violación de estas disposiciones puede generar:
- Investigaciones disciplinarias internas.
- Traslado del caso a autoridades competentes.
- Sanciones administrativas, fiscales, penales o civiles.
¿Por qué es tan importante?
Porque todas y todos hacemos parte de una entidad pública que se debe a la ciudadanía. La transparencia no solo es un principio institucional, sino la base de una relación honesta, confiable y respetuosa con quienes creen en el servicio público.
Recordemos que cada acción, grande o pequeña, fortalece o debilita la confianza que la ciudadanía deposita en nosotros. Te invitamos a rechazar cualquier regalo o beneficio indebido, a reportar cualquier situación sospechosa y a actuar siempre con integridad.
Entre todas y todos continuamos haciendo de nuestro Canal una entidad ética, transparente y comprometida con lo público.
